Si has encontrado la casa que anhelabas o vives ya en la casa de tus sueños pero no está adaptada a personas con movilidad reducida o diversidad funcional y se te ha planteado la necesidad, no debes abandonarla. La puedes reformar para conseguir una vivienda libre de barreras siguiendo unas directrices. ¡Hay soluciones y se puede conseguir!

Estás buscando casa y cuando por fin encuentras la ideal resulta que es antigua y no está adaptada para ti o para la persona conviviente que tiene movilidad reducida. O te encanta tu casa de siempre pero algunas estancias se han convertido en una barrera. En estos casos, no hay que dejar la casa sino adaptarla para vivir en un entorno sin obstáculos y conseguir la mayor autonomía y comodidad posible. 

Para ello, se debe realizar un proyecto de adaptación de vivienda concreto revisando los puntos que impiden el desplazamiento y movilidad y con las soluciones factibles. En Edify realizamos este tipo de planes adecuándonos a tu casa.

Depende mucho del tipo de discapacidad y los movimientos diarios que necesite cada persona pero te comentamos los más comunes, centrándonos en la discapacidad física:

Anchura de las puertas

El ancho de paso libre mínimo es de 80 cm y el recomendado es 100 cm. La altura libre del hueco de la puerta será como mínimo 220 cm.

Anchura de los pasillos

Los pasillos y zonas donde se gira para acceder a las estancias son muy importantes ya que es donde nos desplazamos y movemos para entrar.  Lo ideal es que los pasillos tengan un ancho mínimo de 90 cm y que delante de las puertas pueda realizarse un giro de 120 cm de diámetro para hacer la maniobra de entrada.

Interruptores de luz

La altura adecuada mínima es de 40 cm para que se puedan alcanzar desde una silla de ruedas. Se recomienda también que los cables de dispositivos no estén por el suelo ni recogidos con canaletas porque dificulta el paso.

Acceso a la vivienda

Cuando lo inaccesible es la entrada a la vivienda, se debe colocar una rampa. Pero hay que tener mucho cuidado con esto porque no vale cualquiera. La pendiente de la rampa, la longitud máxima, el ancho libre y las dimensiones de la misma y el material del suelo deben cumplir una normativa y además adecuarse a cada caso. Por ello, se precisa un estudio personalizado. Si se instala correctamente, mejorará la calidad de vida de los vecinos ya que no solo ayuda a personas con movilidad reducida sino a personas que llevan carros de bebés y carros de la compra, por ejemplo. La rampa se puede poner para el acceso a la puerta principal y también para evitar las escaleras hasta llegar al ascensor.

Ascensores y sillas salvaescaleras

Si la barrera principal son las escaleras de acceso a la vivienda, lo mejor es colocar un ascensor y actualmente existen muchas soluciones técnicas. Se puede colocar tanto interior como exterior. Y si existe el ascensor pero hay unas escaleras hasta llegar a él, se puede colocar la rampa citada anteriormente o bien un salvaescaleras. En el caso de viviendas unifamilares con varios pisos, se puede instalar un ascensor unifamiliar. En el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo se aprobó la normativa del Código Técnico de Edificación (CTE) que enumera los requisitos establecidos en la Ordenación de la Edificación (LOE).

El cuarto de baño adaptado

Es donde las personas necesitan mayor intimidad y por tanto autonomía, además es donde mayor riesgo suele haber debido a las posibles caídas, etc.  Se debe tener en cuenta:

  • La bañera adaptada. Mejor un plato de ducha que una bañera para facilitar las entradas y salidas de la misma, tanto si la persona puede acceder por sí misma como si necesita ayuda. El suelo debe ser rasante para evitar resbalones y se deben poner barras de apoyo y sujeción dentro de la ducha.‍
  • El inodoro adaptado. Debe contar con barras para ayudar al desplazamiento entre la silla y el váter y que estén colocadas con el suficiente espacio porque sino no son útiles.
  • El lavabo, los espejos y los toalleros. El lavabo debe ser tipo ménsula y estar a una altura de 80 u 85 cm del suelo y el grifo de palanca. El espejo debe estar inclinado hacia abajo y a una altura donde el usuario se pueda ver reflejado. Los toalleros también tienen que estar al alcance.
  • El suelo. En todo el cuarto de baño debe ser de material antideslizante, tanto en seco como en mojado.

Para obtener un estudio más detallado, consúltanos, existen multitud de soluciones y podemos ayudarte.