El hecho de independizarse y buscar una casa engloba muchas decisiones pero la primera de ellas es cómo queremos hacerlo. ¿Es mejor comprar la vivienda o es preferible alquilar la casa? Una cuestión que generaciones atrás ni se planteaban y que actualmente genera muchas dudas.

Hace un par de generaciones no se les ocurriría alquilar una casa cuando podían adquirirla aunque fuese con un gran esfuerzo y sobre todo pensando en que sus antecesores habían sufrido una época de escasez. Pero años después, con la crisis inmobiliaria que comenzó en 2008 y la dificultad del acceso a la compra, se vio como una ventaja ya que suponía independizarse a un menor coste y ahorrarse ciertos impuestos. Para los propietarios también suponía dar salida a pisos que tenían vacíos y obtener una ganancia. El estilo de vida también ha cambiado mucho y hay personas que prefieren alquilar hasta que se estabilizan con una pareja o un puesto laboral. 

Pero el coste de los alquileres ha ido también en aumento durante los últimos años, motivado por la suma de varias causas. El aumento de la demanda por la persistente dificultad de los jóvenes para adquirir una vivienda en propiedad; la escasa estabilidad en el empleo; los sueldos tan ajustados; y la escasez de nuevas viviendas hacen que suban los precios del alquiler. 

Conscientes de este asunto el Gobierno ha renovado el Plan estatal de Vivienda para los próximos cuatro años cuyos objetivos son los siguientes:

  • Facilitar el acceso a la vivienda mediante ayudas al alquiler a los jóvenes y a ciudadanos vulnerables.
  • Aumentar el parque público residencial, sobre todo para alquiler social y asequible.
  • Permitir la emancipación de los jóvenes en entornos rurales.

Pero planes aparte, si suben las mensualidades, muchas personas dudan si conviene pagar lo mismo al mes por vivir en una vivienda que no le pertenecerá en propiedad.

Por ello, para decidirse conviene plantearse algunas cuestiones:

Perfil del comprador

Para comprar una vivienda normalmente se debe pedir una hipoteca y para ello se deben tener unos ahorros y un perfil determinado para soliticitar hipoteca. La edad, los ingresos mensuales y la estabilidad laboral son características que se valoran. En el caso de los alquileres, los propietarios suelen pedir el mes en curso, dos más de fianza y los honorarios de la inmobiliaria pero siempre es menor a los gastos de gestión de la hipoteca.

Pensar a largo plazo.

Debemos pensar si vamos a cambiar de trabajo o de residencia en breve ya sea por motivos laborales o familiares. Todo ello, nos lleva a situarnos en nuestro momento vital para tener vivienda y decidir. 

El precio de la vivienda.

Si el precio de la vivienda o de las viviendas que nos pueden gustar no ha subido mucho y en esa misma zona el alquiler es elevado, se debe estudiar qué opción interesa más. 

Ten en cuenta que si compras una vivienda y posteriormente la tienes que dejar también la puedes poner en alquiler y si lo que prefieres es alquilar también existe el arrendamiento con opción a compra. De todas estas opciones te podemos informar más ampliamente en Edify ya que nos dedicamos al asesoramiento global del proceso de compra.